Creada en la Ciudad de General Alvear, Provincia de Mendoza, en el año 1935.

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jueves, 16 de enero de 2014

PARA COMPARTIR: LECTURAS DE ARCHIVO - Verano XXX


ALBA

 

De nuevo irán surgiendo canciones prematuras.

Quizás delante nuestro no vendrán cosas cálidas.

 

La memoria del tiempo tendrá copias del día.

Ya se habrán deshojado del todo las palabras.

 

Será larga esta noche, tan larga como siempre

que velamos ausencias hasta las madrugadas.

 

Volveremos a vernos con las últimas sombras

y otra vez habrá pájaros muertos en la mañana.

 

VIGILIAS

 

Afuera

hay un ruido del tiempo.

 

Hay un silencio del presente.

Y hay un quedarse quietos para ver

cómo sucede todo.

Esperando, encendiendo fuego, tomándose las

manos en la oscuridad del amanecer,

aguardando música y olvidando palabras.

 

La fiebre de la calma

deambula desde aquí hasta el horizonte.

 

Vuelve a pasar el viento

y se pierde en los cráteres, saltando

cantando, solo, a la distancia.

 

Afuera

pasan las cosas.

 

Estas cosas de adentro.

 

Y se desatan

en un incendio largo, interminable

suave, devastador.

 

EDUARDO GREGORIO

 

Nota: El texto seleccionado fue tomado de la edición Suplemento “Mendoza Cultural”, Año III, No.119  de Diario “Mendoza”, Mendoza, 6 de Setiembre de 1981.

sábado, 11 de enero de 2014

PARA COMPARTIR: LECTURAS DE ARCHIVO - Verano XVII

 

TIEMPO

 

El tiempo que queda para decir cosas

es, a veces, tiempo perdido.

 

Puede ser

como la última pincelada desprolija

cuando todo está parejo

o la última marca cuidadosa

cuando ya la pintura está perdida.

 

Sin embargo

el tiempo que queda para decir cosas

puede ser el más dulce aunque no corresponda

y el más hermoso aunque se llegue tarde.

 

Y puede ser que a veces tenga importancia aunque, realmente, no sea

importante.

 

 

ESCENA

 

Un poco después del óxido de la tarde

antes de los crepúsculos

después de la dulzura de las primeras almas

antes del ladrido de los perros últimos

 

Después de percibir la gracia sin recobrarla

antes de que se callen los árboles en el mundo

luego de los últimos ímpetus de los pájaros

casi sobre el crepúsculo

 

Hay un eterno sol jugueteando en silencio

y dos recuerdos nuestros

esperando desnudos

 

Como si no tuvieran en dónde resolverse

porque son los dos únicos.

 

EDUARDO GREGORIO

 

Nota: Los textos seleccionados fueron tomados del suplemento  “Mendoza Cultural” de diario Mendoza, Mendoza 8 de Agosto de 1979.