Creada en la Ciudad de General Alvear, Provincia de Mendoza, en el año 1935.

sábado, 9 de mayo de 2015

MARTÍN GARDELLA (La Plata, 1973)

AMOR SALVAJE
 
A ella le encanta exhibirse desnuda ante su enamorado. Algunas veces, se anima a mostrarse completa; otras, en cambio, prefiere insinuar sólo un poco, como haciéndose rogar. Por momentos, ella elige ocultarse entre las sombras, para aumentar el deseo, y obligarlo a imaginarla en la oscuridad.
 
En cualquiera de los casos, él la ama locamente, y responde a su presencia con aullidos, cuando el sol se oculta tras la arboleda del bosque, para permitir que ella aparezca, lejana y radiante, en medio del cielo.

viernes, 8 de mayo de 2015

CARLOS DUGUECH (Tucumán, Tafí Viejo, 1933)

ESTA VEZ
Esta vez será distinto.
Iré dando vueltas
en torno al punto central
para no equivocar caminos.
Esta vez será distinto.
No elegiré la primera de las propuestas
sino luego de comprender los riesgos
y analizar,
temprano,
a tiempo,
las salidas,
todas las salidas posibles
que sé, de verdad sé,
tiene este laberinto
que llamamos vida.

jueves, 7 de mayo de 2015

FRANCISCO DE QUEVEDO (España, 1580 - 1645)

DEFINICIÓN DE AMOR
 
¿Rogarla? ¿Desdeñarme? ¿Amarla?
¿Seguirla? ¿Defenderse? ¿Asirla? ¿Airarse?
¿Querer y no querer? ¿Dejar tocarse
y a persuasiones mil mostrarse firme?
 
¿Tenerla bien? ¿Probar a desasirse?
¿Luchar entre sus brazos y enojarse?
¿Besarla a su pesar y ella agraviarse?
¿Probar, y no poder, a despedirme?
 
¿Decirme agravios? ¿Reprenderme el gusto?
¿Y en fin, a beaterías de mi prisa,
dejar el ceño? ¿No mostrar disgusto?
  
¿Consentir que le aparte la camisa?
¿Hallarlo limpio y encajarlo justo?
Esto es amor y lo demás es risa.

MARYLENA CAMBARIERI (Viedma, Río Negro, 1964)

 

Agotada de ausencias
te invoco
a gritos de amor
a golpes de nostalgia.
La luna
impugnará mi herida
hasta agotarla.


De "Fragmentos del ángel" (2006)

 

martes, 5 de mayo de 2015

AMELIA BIAGIONI (Gálvez, Santa Fe, 1916-Buenos Aires, 2000)

BOSQUE
 
Mi sombra
mi pasión
mi razón
mi relámpago
me dijeron
que hay en el universo cuatro hambres.
 
Mis hambres
me gritaron
que el universo no se calma con gemidos
sino con actos.
 
Mis actos
me mostraron
que el universo es un oscuro claro andante bosque
donde todo movimiento es cacería.

domingo, 3 de mayo de 2015

JUAN EDUARDO ZÚÑIGA (España, Madrid, 1929)

LA PRISIONERA
 
Estoy en el jardín de un antiguo palacio que no sé de quién fue ni cuál es hoy su dueño. La tarde es húmeda, y otoñal el ocaso; en el blando suelo las hojas mueren adheridas al barro. No hace viento, no oigo ningún ruido entre los árboles que forman paseos en los que mudas estatuas, sobre pedestales de hiedra, alzan su desnudez.
Quisiera recorrer este extraño jardín, pero estoy quieto. Nadie lo visita, nadie hace crujir el puentecillo de madera sobre el constante arroyo. Nadie se apoya en las balaustradas del parterre ante la fila de bustos que la intemperie enmascaró con manchas verdinegras.
Estoy ante la gran fachada cubierta de ventanas que termina en altas chimeneas sobre el oscuro alero del tejado. Todo en ella muestra haber sufrido los ataques del tiempo pero estos rigores no dañaron a la única ventana que yo miro. Cada día, tras los cristales, aparece ella, su delicada silueta, y aparta la cortina de tul y largamente pasea su mirada por los senderos que se alejan hacia el río. Vestida de color violeta, siempre seria, eternamente bella, conserva su rostro juvenil, su gesto de candor, atenta a la llegada de alguien que ella espera. Inmóvil, tras el cristal, no habla, no muestra si acepta mi presencia, acaso no me ve. Resignada se dobla mi cabeza sobre el hombro mordido por las lluvias; desearía que sus dedos me rozasen antes de que su mano se haga transparencia. Desfallece mi cabeza enamorada; tras mis ojos vacíos atesoré palabras y palabras de amor dedicadas a ella. Acaso un día logren mover mis labios de durísima piedra.


sábado, 2 de mayo de 2015

GUILLERMO VELÁSQUEZ FORERO (San Vicente de Chucurí, Santander del Sur, Colombia, 1954)

 
Comprendí que todos
pertenecían al mismo clan,
que todos eran devoradores de hombres.
Lu Sin
 
 
Para subsistir, un hombre tenía que vender su sangre, también vendía mensualmente sus células sexuales a un banco de semen, su dentadura completa fue a parar a un laboratorio de reimplantes dentales, varias veces le desollaron el culo porque tuvo que vender la piel glútea a una clínica de injertos; cuando la crisis económica se agravó, la necesidad lo obligó a vender un riñón y un ojo.  Después, negoció los huesos de una pierna y un brazo, y varias costillas.
 
Y el hombre continuó mutilándose sin piedad, traficando con sus propios órganos vitales, haciendo de su cuerpo una carnicería ambulante.
 
Al final, el hombre puso en venta sus excrementos, pero pese a los grandes avances científicos y a tantas reformas políticas, la mierda humana no había adquirido valor de cambio, aún no se apreciaba como mercancía debido a que los pobres también la producían.


viernes, 1 de mayo de 2015

JORGE LUIS BORGES (1899-1986)

EL SUEÑO

Si el sueño fuera (como dicen) una 
tregua, un puro reposo de la mente, 
¿por qué, si te despiertan bruscamente, 
sientes que te han robado una fortuna? 

¿Por qué es tan triste madrugar? La hora 
nos despoja de un don inconcebible, 
tan íntimo que sólo es traducible 
en un sopor que la vigilia dora 

de sueños, que bien pueden ser reflejos 
truncos de los tesoros de la sombra, 
de un orbe intemporal que no se nombra 

y que el día deforma en sus espejos. 
¿Quién serás esta noche en el oscuro 
sueño, del otro lado de su muro?


jueves, 30 de abril de 2015

GABRIELA MISTRAL(Chile, 1889-1957)

CON TAL QUE TE DUERNAS
La rosa colorada 
cogida ayer; 
el fuego y la canela 
que llaman clavel; 


el pan horneado 
de anís con miel, 
y el pez de la redoma 
que la hace arder: 


todito tuyo 
hijito de mujer, 
con tal que quieras 
dormirte de una vez. 


La rosa, digo: 
digo el clavel. 
La fruta, digo, 
y digo que la miel; 


y el pez de luces
y más y más también,
¡con tal que duermas
hasta el amanecer!


miércoles, 29 de abril de 2015

IGNACIO BERMÚDEZ (Mendoza, 1982)

CASA DE SOSPECHAS

 

¿Quién entró por la puerta del agua?

 

Escogí mi cosecha 

entre la lluvia y el trueno

de un alma que navegaba 

como un barco

en el vaso que comenzó a llenarse.

 

Encarcelado en la jungla, 

rompí el reloj

mientras el juego de dominó

continuaba su curso

en el polen de otra época.

 

El péndulo se detuvo,

pude medir mis atardeceres:

tenían tu nombre.

 

(del libro ''Mutilados y otros poemas'', 2015)