Creada en la Ciudad de General Alvear, Provincia de Mendoza, en el año 1935.

domingo, 22 de septiembre de 2013

PARA COMPARTIR: LEÓNIDAS LAMBORGHINI (Buenos Aires, 1927-2009)

EL PERRO

-Estoy tumbado
en el sillón
junto a mi perro
que me acompaña.

Él me comprende

Le hablo, le digo:
"un sentimiento
que es tan profundo
como el que me ahoga
habría que aullarlo":
me mira fijo.

Él me comprende

"Alguna vez
este sentir
tuvo una voz
que sólo es hoy
señal discreta,
débíl suspiro
domesticado":
esto le digo.

Él me comprende.

PARA COMPARTIR: JUAN LUIS PANERO (1942-2013)

EPITAFIO FRENTE A UN ESPEJO

Dura ha de ser la vida para ti,
que a una extraña honradez sacrificaste tus creencias,
para ti, cuya única certidumbre es tu recuerdo
y por ello, tu más aciaga tumba.
Dura ha de ser la vida, cuando los años pasen
y destruyan al fin la ilusa patria de tu adolescencia,
cuando veas, igual que hoy, este fantasma
que tiempo atrás te consoló con su belleza.
Cuando el amor como un vestido ajado
no pueda proteger tu tristeza
y motivo de burla, de piedad o de asombro,
a los ojos más puros sólo sea.
Duro ha de ser para tu cuerpo ver morir el deseo,
la juventud, todo aquello que fuiste,
y buscar sin pasión tu reposo
en la sorda ternura de lo débil,
en la gris destrucción que alguna vez amaste. 
«Es la ley de la vida», dicen viejos estériles,
«y nada sino Dios puede cambiarlo», repiten,
a la luz de la noche, lentas sombras inútiles.
Dura ha de ser la vida, tú que amaste el mundo,
que con una mirada o una suave caricia soñaste poseerlo,
cuando la absurda farsa que tú tanto conoces
no esté más adornada con lo efímero y bello.
Dura ha de ser la vida hasta el instante
en que veles tu memoria en este espejo:
tus labios fríos no tendrán ya refugio
y en tus manos vacías abrazarás la muerte.

Nota: JUAN LUIS PANERO Poeta español nacido en Madrid en 1942.
Creció en el seno de una familia con grandes recursos económicos recibiendo una esmerada educación inicial en El Escorial y luego en Londres. Su espíritu rebelde y viajero lo llevó a deambular por diferentes países de América, dándole la oportunidad de conocer a grandes escritores como Octavio Paz, Jorge Luis Borges y Juan Rulfo, entre otros. 
Su carrera poética se inició en 1968 con la publicación del libro «A través del tiempo», al que siguieron luego, «Los trucos de la muerte» en 1975, «Desapariciones y fracasos» en 1978, «Juegos para aplazar la muerte» en 1984. «Antes que llegue la noche» en 1985, le permitió obtener el Premio Ciudad de Barcelona. En 1988 con «Galerías y fantasmas», obtuvo el Premio Internacional de Poesía de la fundación Loewe. «Sin rumbo cierto», XII Premio Comillas de Biografía, Autobiografía y Memorias y «Enigmas y despedidas» publicado en 1999, son sus últimas producciones.
Desde 1985 residía en Girona. Juan Luis Panero falleció el pasado lunes, 16 de septiembre de 2013.

La presente difusión homenaje es un aporte de nuestro amigo el escritor Juvenal Soto desde la ciudad de Málaga (España).

PARA COMPARTIR: LITERATURA CUBANA

VIRGILIO PIÑERA (Cuba, Cárdenas -1912, La Habana -1979)

ISLA

Aunque estoy a punto de renacer,
no lo proclamaré a los cuatro vientos
ni me sentiré un elegido:
sólo me tocó en suerte,
y lo acepto porque no está en mi mano
negarme, y sería por otra parte una descortesía
que un hombre distinguido jamás haría.
Se me ha anunciado que mañana,
a las siete y seis minutos de la tarde,
me convertiré en una isla,
isla como suelen ser las islas.
Mis piernas se irán haciendo tierra y mar,
y poco a poco, igual que un andante chopiniano, 
empezarán a salirme árboles en los brazos,
rosas en los ojos y arena en el pecho.
En la boca las palabras morirán
para que el viento a su deseo pueda ulular.
Después, tendido como suelen hacer las islas,
miraré fijamente al horizonte,
veré salir el sol, la luna,
y lejos ya de la inquietud,
diré muy bajito:
¿así que era verdad?.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Presentación del libro

UN  NUEVO CONCEPTO
DEL AMOR Y LA INFIDELIDAD”
De Manuel Ignacio Quiles
Sala “Arq. Alfredo Pedro” - Biblioteca Sarmiento - Piérola 267
General Alvear – Mendoza
Sábado 14 de Septiembre – hora 20
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La infidelidad ha sido siempre un tema tabú, tratado de forma banal, moralista o aún prejuicioso. Sin encontrar un espacio serio en la investigación, aparece de formas sesgada y colateral en los estudios sobre las relaciones amorosas, pero florece de forma sensacionalista en la literatura, el cine, la música y los medios. El presente libro lo encara frontalmente, superando la adrenalina que provoca, y le encuentra un lugar central en una concepción dinámica del amor, llegando a reivindicarlo como inevitable y natural en el proceso de crecimiento emocional, y por lo tanto capaz de ser comprendido y aceptado hasta restituirlo a su naturaleza de instrumento catalizador de la transformación.
MANUEL IGNACIO QUILES, autor de “Un nuevo concepto del amor y de la infidelidad”, “Los símbolos concretos” y “Yo héroe de Mí”, es licenciado en psicología, especializado en clínica transpersonal en la línea de la Psicosíntesis, Master en Salud y Ambiente, y usa las astrología psicológica y el tarot mítico.

PARA COMPARTIR: FABIÁN SEVILLA (Mendoza, 1970)

CHARLAS DE VERDULERÍA

Frutería y verdulería Doña Amalia. 
Atendida por su propia dueña.
¡Una divinura el negocito! 
Cajones con relucientes manzanas, jugosísimas naranjas, soberbias mandarinas, duraznos con las pelusas que no causaban alergia.
Canastillas con pimientos que parecían rubíes o esmeraldas; escarola como enrulada en la peluquería; cebollas de túnicas doradas en una playa del Caribe; lechugas con todos los tonos de verdes. 
Melones y sandías apiladas al mejor estilo acróbatas chinos; paltas y zapallitos acomodados siguiendo un orden según el tamaño; coliflores y brócolis que engalanarían cualquier cuadro de naturaleza muerta.
Frutería y verdulería Doña Amalia. 
Atendida por su propia dueña.
¡Un lujo el negocito! 
Los precios eran bajos, más o menos o altos, según la mercadería o la estación; y aunque nunca se vendía de fiado, siempre en las bolsas algo se iba como yapa. 
También era el centro de la vida barrial. Además de su destacable mercadería tenía algo infaltable para el éxito en ese rubro: vecinas chismosas que, a la vez que hacían sus compras, iban enterándose de las últimas novedades del vecindario. 
Frutería y verdulería Doña Amalia. 
Atendida por su propia dueña.
¡Una joya el negocito! 
Hasta que la clientela comenzó a escasear. Enfrente, justo enfrente de lo de doña Amalia se instaló un competidor imbatible: un supermercado. 
Vendía de todo, aunque lo que más perjudicó a la histórica verdulera era que a diario ofrecía morrocotudos descuentos en frutas y verduras, y asombrosas ofertas en hortalizas. Estaba abierto las veinticuatro horas y como plus, prestaba teléfonos celulares a las clientas para que pudieran chusmear mientras recorrían los pasillos entre las góndolas.
No pasó mucho tiempo hasta que en el localcito de doña Amalia solo quedaban los gusanos que salían a tomar aire de los choclos donde vivían. En tanto ella contemplaba a sus otrora fieles clientas salir del súper con los carritos hasta el tope con verdura, fruta y hortalizas que habían comprado a un cuarto del precio que ella podía cobrar.
Doña Amalia no se contentó con resignarse a ventitas ocasionales o al negro destino de tener que cerrar. 
No. 
Se compró un libro sobre técnicas de venta. Y estudió a fondo el capítulo titulado:
CLAVES PARA TRIUNFAR EN EL NEGOCIO AGRÍCOLA.
Una de las claves aseguraba: 

Para ganarle a la competencia informe los potenciales compradores sobre los talones de Aquiles de la mercadería de su rival.

–¡Esas peras son transgénicas! Las que yo vendo son naturales, ningún ingeniero especializado en genética metió sus aberrantes manos en ellas –comenzó a gritarle a las clientas que salían del súper con sus bolsas abarrotadas con peras que parecían cultivadas por un gigante. 
–¡Está llevando zanahorias de frigorífico! Las mías estuvieron hasta ayer en una huerta –les avisaba viendo a sus ex compradoras llevarse toneladas de zanahorias tan anaranjadas que parecían pintadas al óleo. 
–¡Acaba de comprar ananás del Brasil! Las mías llegaron de Misiones, es decir son made in Argentina…
Y comentario por el estilo, que no cumplían con su objetivo. Las clientas volvían cada día al súper a aprovechar ofertas, descuentos y los celulares gratis para chismear a tono con el siglo XXI.
En el mismo capítulo del libro, doña Amalia leyó otra clave para vencer al monstruo que tenía calle por medio:

Dote a su mercadería con un extra que la vuelva irreemplazable por la del competidor.

Doña Amalia tuvo una tormenta de ideas. Tal vez si vendía pomelos cuadrados, bananas con cierre zip como los de las cartucheras, damascos con la pulpa afuera y la piel del lado de adentro, uvas rosadas rellenas con vino moscatel… 
¡Ninguna le pareció convincente! Para colmo estaba el problema de los chismes: ¿Cómo competir con una empresa que brindaba la última tecnología aplicada al arte de los dimesydiretes?
Mando a freír churros al libro de técnicas de ventas. 
Y mientras esperaba a que las cuentas impagas a sus proveedores y la mercadería pudriéndosele la obligaran a bajar la persiana, mataba la angustia intentando que su loro aprendiera a decir al menos una palabra.
Se llamaba Alejandro Magno el loro y aunque era viejo, jamás había podido decir ni un simple: ¡Quiero papa!
Inesperadamente, Alejandro Magno fue quien la inspiró. 
Consiguió otro libro. Se llamaba CONVERSANDO CON LOS VEGETALES y su autor, aseveraba que si uno le daba charla a las plantas, estas creían más fuertes, radiantes, felices.
A doña Amalia se le ocurrió invertir la consigna. Le enseñaría a hablar a sus frutas, verduras y hortalizas. Y no sencillas palabras deshilvanadas o bobas frases sin sentido. 
No. 
Las alfabetizaría para que la ayudaran a remontar su negocito.
Probó con una cebolla. 
Estuvo horas enseñándole algunos truquitos que ella había aprendido en un programa sobre cocina en la tele. Cuando creyó que la cebolla había grabado algo de lo transmitido, se dispuso a probar los resultados.
En la cocina se paró frente a la cebollezca alumna y antes de comenzar a trozarla…
–Vaya mojando el cuchillo con agua fría, así evitará terminar llorando a causa del irritante sulfóxido de tiopropanal que inevitablemente liberaré –le recomendó la cebolla.
Le hizo caso doña Amalia. Y al terminar de picarla, sus ojos seguían secos, ni una lágrima o un mínimo picor. 
Con los tomates estuvo tres días. Pero logró instruirlos.
–Si va a prepararnos en salsa –le dijo uno de los tomatitos antes de que lo echara en la licuadora–, le sugiero que en la cocción agregue una pisca de azúcar para cortarnos la acidez…
–O un chorrito de edulcorante, si por si acaso está a dieta –añadió otro tomate.
–Nada de queso rallado si va salsearnos sobre los fideos –chilló un tercero–. ¡En Italia eso es un pecado mortal!
Doña Amalia celebró. Había descubierto como vencer a su adversario. 
Recordando una de las claves del libro de técnicas de ventas, comenzó a regalar sus frutas, verduras y hortalizas parlanchinas. 
–Llévela sin miedo; luego me cuenta –le decía a cada clienta que desconfiaba por llevarse gratis lo que siempre debía pagar.
Se corrió la voz entre el vecinerío sobre las virtudes de su mercadería y poco a poco fue ganándole clientes al súper de enfrente; no cerró sus puertas, pero debió anular la sección frutas, verduras y hortalizas.
No podían competir contra los zapallitos zucchini, que mientras eran pelados, advertían:
–Hará maravillas si nos ralla ya que le sumaremos nutrientes y humedad a su plato. 
Era imposible ganarle con los membrillos o kiwis que siempre sugerían:
–Cortados en gajos y bañados con una crema de caramelo somos un postre para chuparse los dedos.
Tampoco había con qué darle a las papas, batatas o calabazas que, con la autoridad de un pediatra, opinaban:
–Si su bebé no quiere comernos como puré, engáñelo sirviéndonos con formas divertidas, como circulitos, estrellas o jugando al avioncito con la cuchara.
También encontró la forma de que sus clientas se fueran de su localcito conformes con la cuota necesaria de chismes.
Cada mañana, antes de abrir, doña Amalia ponía al día a la mercadería sobre los últimos acontecimientos ocurridos en el barrio. 
Así las bolsas se iban llenando con frutas, verduras y hortalizas, entre tanto las cerezas comentaban a toda voz por qué la hija mayor de los López se había peleado con su novio o qué motivó a que el quiosquero y el carnicero se trenzaran a trompadas en plena vereda. 
Los kinotos se ocupaban de cotorrear sobre quién se había teñido las canas para sacarse cinco años de encima o con quién estaba noviando la solterona que vivía frente a la plaza.
Las coliflores eran incansables al instante de revelar cómo hacía el que vivía junto al baldío para cambiar de coche todos los años si no tenía un trabajo conocido o cosas más íntimas de los demás, que ponían colorados hasta a los tomates…
Frutería y verdulería Doña Amalia.
Atendida por su propia dueña.
¡De nuevo un exitazo el negocito!

miércoles, 18 de septiembre de 2013

PARA COMPARTIR: NARRATIVA MEXICANA CONTEMPORÁNEA

RAFA SAAVEDRA
(Tijuana  1967-2013)

GOING UP TO PASADENA, CALIFORNIA

¡This city sucks! fue lo que paso por tu mente y sin duda así era. Otro crimen más sale en la nota  roja de los diarios, el encabezado es harto reconocible y te trae un ligero flashback: “Ejecutado al  estilo del crimen organizado”. Esas eran las noticias de ayer.

“It`s so funny”, piensas al insertar el compacto en el cd player, “watchar how brutal and bloody nos damos cran  each other. To kill or be killed, la apuesta are up for who cabrones survives” .

Ahora, pensándolo bien, te parece tan estúpido verte en esta situación: cargando un cristo jorobado  sin saber el porqué, pero a veces, you know, es mejor no hablar de ciertas cosas. Mejor aún no  preguntar ni saber de más; en este negocio, los chivatos y metiches son a los primeros que se carga  la chingada. Esa fue la primera ley que aprendiste de ese código invisible. La ley, te ríes y tu risa desemboca en una sonora carcajada al pronunciar esa palabra. La ley.

Por el momento, sorteas como un experto los baches del camino y frente a ti la frontera abre sus piernas y te das cuenta que los soldados americanos con sus perros droga-entrenados no tienen ni  puta idea de quién eres. «EL GATILLERO MÁS BUSCADO DE LA REGION», según una nota publicada en otro diario y “un tipo derecho de lo más cabal” según un corrido prohibido en la radio.  Eres un fugitivo famoso, alguien que huye de esa maldita ley que unas veces camina a tu lado y  otras veces intenta chingarte por los mismos motivos.

Esnifaste unas habituales líneas justo antes de cruzar. Recuerdas, entre risa y risa, cómo conectaste  una dosis extra de perico por si acaso necesitabas un aliviane al momento de pisar el acelerador para dejar atrás la ciudad. Eso te da siempre gran seguridad pero no, hoy no, y nervioso tomas el  freeway en ruta a Pasadena. Tú lo sabes, en el camino todo está en juego. Hay que escaparse del  destino para llegar primero. Esa es la eterna lucha por la vida que tanto gozas poniendo en peligro.

La mirada fija en la carretera y en los letreros que señalan el límite de velocidad. En un momento todo se bifurca y se hace gris; el mapa indicando salida a la derecha y otro freeway que seguir,  otros letreros que leer y tú con esa impaciente prisa que no puede vencer al límite de velocidad.  “Fuck it”, piensas, “¿what I`ll do allá?” Nadie te espera, eso ya lo sabes. La música de Miguel y  Miguel deja de sonar, veinte millas recorridas entre la indecisión y la  contradicción. Un repentino chipi-chipi empieza a mojar el cristal  del carro. Desde antier no has dormido gran cosa. Agotado e impaciente, paras a comer en un Burger King.

A esas horas, los únicos clientes del restaurante son ancianos homeless, viejos desencantados bebiendo el café de Reagan y deseas, si lo deseas, que no existiesen los viejos. Te recuerdan a… ¿cómo se llama tu padre? Carlos E. Suárez, El Hombre Que Toda Su Vida Tranzó Por Conseguir Esa Maldita Seguridad Que Da El Dinero. Cuando la obtuvo, lo primero que hizo fue conseguirse una putita veinteañera con la que podía hacer las cochinadas que no aceptaba practicar tu madre.  Riendo te acuerdas que a los 18 años tuviste la *pelea definitiva* con él, le tumbaste dos dientes;  ese fue el único gesto tuyo que tu madre agradeció eternamente. Después de propinarle esa madriza, estás en la calle sobreviviendo a punta de la debilidad ajena. Tu risa se convierte otra vez en carcajadas cuando recuerdas que en ocasiones lo llamas por teléfono para decirle “Fuck you, son of a bitch”. Él sabe que eres tú.

Impaciente estás pidiendo a una coreana inmunda y desnutrida, que no habla bien inglés, dos hamburguesas, unas papas fritas grandes y una soda LARGE. Le extiendes un billete de veinte dólares, no esperas el cambio. Un ligero hormigueo en la nariz y unas ganas por explotar. Impaciente, devoras todo ante los desorbitados ojos de un viejo homeless de mal olor y dientes podridos, veterano de sabe dios qué guerra.

Matar porque se puede y porque no hay de otra, droga, poder, dinero, hijos ilegítimos, corridos, botas de piel de cocodrilo, un chingo de botellas de whiskey, congales, putas de 200 dólares, policías corruptos, luces de carros, enteipados y descapitados, la nota roja del periódico local… estás pensando en todo ello. ¡Oh, fuck it! ¡Shit! No aguantas, en un par de segundos matarías a ese pinche viejo hambriento que no deja de mirarte. Pero no lo haces, impaciente vas al baño, esnifas el  resto y te arrepientes por no haber pedido más.

Fue un error, Pasadena todavía está muy lejos.

NOTA:  Rafa Saavedra (Tijuana, 1967-2013). Narrador mexicano recientemente fallecido. Autor de relatos que presenta la fuerte realidad social de las regiones fronterizas.  Escritor y cronista snobground, fue editor y coeditor de diversos fanzines y publicaciones. Sus  libros más recientes son Postcards (Nitro Press, 2012), Border Pop (ICBC, 2012), Crossfader (Nortestación, 2011) y Beyondeados (Clicka Press, 2011)

El presente relato  pertenece a su libro Buten Smileys (Yoremito 1997, reedición Malaletra /Nortestación 2011).

martes, 17 de septiembre de 2013

CINE
BIBLIOTECA SARMIENTO
ACOMPAÑANDO LA DIFUSIÓN
DE LA ACTIVIDAD CULTURAL
DE GENERAL ALVEAR (MZA)


27 de Septiembre:
no te pierdas el estreno
de esta película totalmente alvearense


Viernes, 27 de septiembre de 2013-. Hora 20:30 – Bamboo Restaurante


TARJETAS A LA VENTA - $40-
DEGUSTACIÓN DE VINOS Y RISAS ASEGURADAS

lunes, 16 de septiembre de 2013

PARA COMPARTIR: WYSTAN HUGH AUDEN(1907-1973)

FUNERAL BLUES

Paren todos los relojes, descuelguen el teléfono,
Eviten que el perro ladre dándole un hueso jugoso,
Silencien los pianos, y con un apagado timbal,
Saquen el ataúd, dejen pasar a los deudos.

Que los aviones nos sobrevuelen en círculos luctuosos
garabateando en el cielo el mensaje Él ha muerto,
Pongan un crespón alrededor de los cuellos blancos de las palomas,
Que los policías de tráfico usen guantes negros de algodón.

Él era mi Norte, mi Sur, mi Este y mi Oeste,
Mi semana de trabajo y mi descanso dominical,
Mi mediodía, mi medianoche, mi palabra, mi canción;
Creí que el amor sería eterno, pero me equivoqué.

Ya no deseo las estrellas: apáguenlas todas;
Llévense la luna y desmantelen el sol;
Vacíen el océano y talen los bosques,
Porque ya nada puede volver a ser como antes.


NOTA: WYSTAN HUGH AUDEN
Poeta y ensayista norteamericano de origen inglés nacido en York, Yorkshire, en 1907.
Su infancia transcurrió en Birmingham donde su padre ejercía como profesor de la escuela de medicina. Muy pronto se interesó por la poesía, y al ingresar a la Universidad de Oxford, escribió los primeros poemas. Su primera colección apareció en 1930, convirtiéndolo en la voz más influyente de la nueva generación de poetas ingleses.
Visitó Alemania, Islandia, China y España, y finalmente se estableció en Estados Unidos en 1939 donde más tarde se hizo ciudadano americano.
Entre sus obras más destacadas se cuentan "Hombre doble" en 1941, "El escudo de Aquiles" en 1955, "Poemas extensos completos" en 1969 y "La edad de la ansiedad" ganadora del Premio Pulitzer en 1948. 
De 1954 a 1973 fue director ejecutivo de la Academia Americana de Poetas y dividió la mayor parte se su tiempo entre Nueva York y Austria. Falleció en Viena en 1973.

domingo, 15 de septiembre de 2013

PARA COMPARTIR: VICENTE NÚÑEZ (Aguilar de la Frontera, Córdoba, España, 1926 – 2002)

Todo en tu amor dolíame

Todo en tu amor dolíame
como un puñal ardiendo; 
un revólver sonoro,
una tortura de instrumentos.
Las rosas, el champán...,
-¿te duele?-, el gesto
tuyo, como de alondra
que me abrasaba de tu aliento.
Dispara ya, y abrázame,
que estoy dispuesto
a todo, y se hace tarde
para morir. Soy lento.

Yo te amé en el silencio

Yo te amé en el silencio de la ignota atalaya
que calla su tesoro de oro inaccesible.
Y ahora que te canto -¡maldito sea el llanto
del amor que se canta!-, qué soledad sonora,
qué insensata y agónica trompetería, qué estéril,
qué grave fundamento, qué infierno irreparable.

PARA COMPARTIR: MIGUEL  ÁNGEL MIGLIARINI (San Nicolás de los Arroyos, Bs.As.)

RAÍCES PARA VOLAR
Y ALAS PARA ENRAIZAR

1                                             
La visión tenía flores,
y follaje hipnotizado
por sombras que subían
con música brotando,
de las raíces de un árbol

2
Con ritmo de pasos se oía,
una voz con alas
de ángel derramando
lentamente y en silencio,
profundas gotas de rocío.

3
Una luz me sorprendió
enmudeciendo el instante,
y fue así que de hinojos
abracé la vida con plegarias
de amor redimido.

4
Renové la esperanza,
purifiqué el corazón,
y más allá del cansancio
y el hastío, tuve vigor
para seguir amando.

Miguel Ángel Migliarini

San Nicolás de los Arroyos (Bs.As.), 2013.-