EL PASATIEMPO
En la plaza de un pueblo desértico hay un extraño carrusel en el que el tiempo avanza misteriosamente a medida que el círculo se mueve en el sentido de las agujas del reloj. Cada vuelta sobre su eje equivale a un año calendario.
Al principio es divertido ver como los niños se transforman en adolescentes. Es incluso emocionante para algunas madres poder ver que sus hijos conservan esas alegres sonrisas juveniles a pesar de las canas. Es aterrador, en cambio, cada vez que aparece algún caballo de madera dando la vuelta, ya sin su jinete.
De “Los chicos crecen” (2015)