EL VENDEDOR DE TIERRA
Vuelve del horizonte
cargando tierra negra en sus espaldas.
Cuando llega lo aplauden los jardines
y se emociona el agua.
Y yo le compro tierra, y algún día
me tendrá que vender toda la carga.
NICHOS
Disciplinadamente, todos juntos,
uno por uno, todos separados,
en viejos transatlánticos varados
regresan de su viaje los difuntos.