jueves, 14 de julio de 2016

NORAH SCARPA FILSINGER (Tafí Viejo, Tucumán)


PEQUEÑA FÁBULA SIN IMPORTANCIA 

El gato persa, rechoncho y peludo, nunca llena su estómago. Reclama porque todo lo que va a su plato le resulta insuficiente. Reclama si acaso algún ratoncito mordisquea una cascarita de su pan. Los ratones, sometidos pero solidarios, arriman lo que tienen a su alcance, privándose del propio alimento. Cada vez engorda más el gato, y cada vez enflaquecen más los ratones. 

El gato sabe convencerlos de que así, son todos felices.

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